El punto de partida
Piso de 95 m² en Majadahonda, familia con dos niños en edad escolar. El gres original, de más de 15 años, estaba desgastado en las zonas de paso, pero mudarse durante la obra no era una opción viable para la familia.
La solución: trabajar por estancias
Dividimos la obra en tres bloques: primero las dos habitaciones infantiles y el pasillo (mientras la familia usaba el salón y la habitación principal), después el salón y la cocina, y por último la habitación principal. Cada bloque se completaba, incluyendo el ajuste de puertas afectadas, antes de pasar al siguiente, de modo que la vivienda nunca quedó completamente inhabitable.
Material elegido
Vinílico SPC en toda la vivienda, por su resistencia al uso diario de una familia con niños pequeños y por permitir una instalación relativamente rápida por estancias sin necesidad de tiempos de secado largos entre bloques, algo que sí hubiera sido un problema con microcemento.
Resultado
Plazo total de 18 días repartidos en tres bloques de una semana cada uno aproximadamente, frente a los 8-10 días que hubiera llevado la misma superficie en una obra continua. La familia mantuvo siempre al menos dos habitaciones y un baño operativos durante todo el proceso.
Preguntas frecuentes
¿Por qué se eligió vinílico SPC y no otro material?
Por su resistencia al desgaste diario con niños pequeños y porque no requiere tiempos de secado largos, lo que encajaba mejor con el plan de trabajar por bloques.
¿Cuánto se alargó el plazo por hacerlo en tres bloques?
Aproximadamente el doble de tiempo que una obra continua, pero permitió que la familia no tuviera que buscar alojamiento alternativo.
¿Se puede aplicar esta misma estrategia a cualquier vivienda?
En la mayoría de los casos sí, siempre que la distribución permita aislar zonas razonablemente. Lo valoramos en la visita.
¿El coste fue mayor que en una obra continua?
Ligeramente, por la logística de montar y proteger accesos varias veces, algo que se refleja en el presupuesto desde el principio.